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La mitad de las cegueras se pueden evitar; sin embargo, el número de personas que sufren pérdida de visión sigue aumentando. Someterse a un examen ocular anual es sumamente importante para proteger su vista y la de su familia. Estos exámenes anuales permiten a su médico detectar cambios en el frente del ojo, de manera que puedan realizarse modificaciones a sus anteojos o lentes de contacto. Sin embargo, su médico también necesita observar el fondo del ojo, la retina, para comprobar que esté sano y no presente daños ni signos de enfermedad. Muchas patologías oculares, si se detectaran a tiempo, podrían tratarse de forma satisfactoria sin sufrir una pérdida total de visión.
El cuidado regular de los ojos, mediante exámenes oculares anuales, puede destapar tanto problemas oculares como sistémicos (de todo el organismo). Si estos problemas no se tratan, hay riesgo de discapacidad, sufrimiento y pérdida de productividad. Los objetivos de un examen ocular son evitar o minimizar los efectos adversos en el ojo y la visión, así como identificar precozmente posibles problemas para prevenir el empeoramiento de cualquier trastorno que pudiera llegar a causar una pérdida de visión.
El trastorno ocular más habitual es el error refractivo (la necesidad de corregir la visión del ojo con gafas). Los tres errores refractivos más habituales son la miopía, que afecta aproximadamente a un 25% de la población, la hipermetropía y el astigmatismo (una curvatura desigual de la córnea que causa una distorsión en la visión) que se estima que afecta a un 53-63% de la población.
La presbicia, que es la pérdida de la capacidad de enfoque relacionada con la edad (y que hace necesario usar bifocales), empieza a desarrollarse entre los 38-45 años y afecta prácticamente al 100% de la población hacia los 50 años. Se estima que un 52% de la población de los Estados Unidos lleva anteojos graduados. Se estima que las cataratas (pérdida de claridad del cristalino del ojo) afectan a un 42% de las personas de entre 52 y 64 años de edad. Sin embargo, aproximadamente sólo un 5% de estas personas sufre pérdida de visión significativa. Casi todo el mundo desarrolla cierto grado de cataratas cuando alcanza los 75-85 años de edad. Las cataratas, si se detectan a tiempo, pueden eliminarse quirúrgicamente, generalmente mediante cirugía ambulatoria y con excelentes resultados.
Además, hay varias enfermedades retinianas y trastornos oculares que tienen como resultado una pérdida de visión. También hay enfermedades como la diabetes y la hipertensión que pueden detectarse mediante un examen ocular. Los efectos secundarios de los fármacos a veces también pueden observarse durante exámenes oculares. Repetimos que la detección precoz es el factor clave para el tratamiento y la preservación de la vista.
Así que proteja su vista y salud general, y también la de su familia, sometiéndose cada año a un examen ocular.
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