Hipertensión

Visión general de la hipertensión ocular

El término hipertensión ocular generalmente se refiere a cualquier situación en la que la presión dentro del ojo, llamada presión intraocular, es más alta de lo normal. La presión del ojo se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). La presión normal del ojo oscila entre 10 y 21 mm Hg. La hipertensión ocular es una presión ocular de más de 21 mm Hg.

Aunque la definición haya ido evolucionando a lo largo de los años, la hipertensión ocular se suele definir como una patología con los siguientes criterios:

  • Una presión intraocular de más de 21 mm Hg se mide en uno o ambos ojos en 2 o más ocasiones. La presión dentro del ojo se mide utilizando un instrumento llamado tonómetro.
  • El nervio óptico parece normal.
  • No hay signos de glaucoma en la prueba de campo visual, que consiste en evaluar la visión periférica (o lateral).
  • Para determinar otras posibles causas de la presión ocular elevada, un oftalmólogo (un médico especializado en el tratamiento y la cirugía oculares) valora si su sistema de drenaje (conocido como el "ángulo") está abierto o cerrado. El ángulo puede observarse utilizando una técnica llamada gonioscopia. Esta técnica utiliza una lente de contacto especial para examinar los ángulos (o canales) de drenaje de los ojos para ver si están abiertos, estrechados o cerrados.
  • No hay signos de la presencia de ninguna enfermedad ocular. Algunas enfermedades oculares pueden hacer aumentar la presión dentro del ojo.

La hipertensión ocular por sí misma no debería considerarse una enfermedad. La hipertensión ocular es un término que se utiliza para describir a las personas que deberían someterse a exploraciones más frecuentes que la población general por si desarrollan glaucoma. Para este motivo, otro término que puede utilizarse para referirse a un aumento de la presión intraocular es sospecha de glaucoma. Una persona con sospecha de glaucoma es aquella que el oftalmólogo teme que pueda tener o desarrollar glaucoma como consecuencia de una presión elevada en el interior de los ojos.

¿Quién tiene riesgo de sufrir hipertensión ocular?

Aunque en algunos estudios se ha observado una presión intraocular media significativamente más elevada en mujeres que en hombres, en otros estudios no se han observado diferencias entre hombres y mujeres.

  • Algunos estudios sugieren que las mujeres podrían tener un riesgo más elevado de hipertensión ocular, especialmente después de la menopausia.
  • Los estudios también demuestran que los hombres con hipertensión ocular pueden presentar mayor riesgo de daño glaucomatoso.

La presión intraocular aumenta paulatinamente con la edad, del mismo modo que lo hace la prevalencia del glaucoma.

  • Tener más de 40 años se considera un factor de riesgo para el desarrollo tanto de hipertensión ocular como de glaucoma primario de ángulo abierto.
  • Una presión elevada en una persona joven es motivo de preocupación. Una persona joven tiene más tiempo para estar expuesta a presiones altas a lo largo de su vida y mayores probabilidades de sufrir lesiones en el nervio óptico.

¿Qué causa la hipertensión ocular?

Una presión intraocular elevada es motivo de preocupación en personas con hipertensión ocular porque es uno de los principales factores de riesgo de glaucoma. 

Una presión elevada dentro del ojo es causada por un desequilibrio entre la producción y el drenaje de líquido del ojo (humor acuoso). Los canales que normalmente drenan el líquido de dentro del ojo no funcionan correctamente. La producción de líquido no se detiene, pero este no se puede drenar porque los canales de drenaje no funcionan correctamente. Eso tiene como resultado una mayor cantidad de líquido dentro del ojo, lo cual hace aumentar la presión.

Otra forma de imaginarse una presión elevada dentro del ojo es pensar en un globo lleno de agua. Cuanta más agua metamos en el globo, más elevada será la presión en su interior. La misma situación es válida si hay demasiado líquido dentro del ojo; cuanto más líquido, más alta es la presión. Además, al igual que un globo de agua puede estallar si hay demasiada agua en su interior, el nervio óptico del ojo se puede dañar por un exceso de presión.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión ocular?

La mayoría de las personas con hipertensión ocular no experimentan ningún síntoma. Por ello es muy importante someterse regularmente a exámenes oculares, para descartar cualquier daño en el nervio óptico debido a la presión elevada.

¿Cómo se trata la hipertensión ocular?

Si su oftalmólogo le receta medicamentos para ayudarle a reducir la presión dentro del ojo, es muy importante que se administre la medicación adecuadamente y que siga las instrucciones de su médico. De no hacerlo, la presión intraocular podría aumentarle todavía más y causarle daños en el nervio óptico y pérdida de visión permanente (es decir, glaucoma).

Visión general de la hipertensión sistémica (presión arterial elevada)

La presión arterial es la fuerza en el interior de las arterias cuando el corazón late (presión sistólica) y cuando el corazón está en reposo (presión diastólica). Se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). Una presión arterial elevada (o hipertensión) se define en un adulto como una presión arterial igual o superior a una presión sistólica de 140 mm Hg o igual o superior a una presión diastólica de 90 mm Hg.

La hipertensión hace aumentar directamente el riesgo de sufrir cardiopatías coronarias (que causan infartos) accidentes cerebrovasculares, especialmente cuando concurren otros factores de riesgo.

Observar la retina durante un examen ocular es como mirar el cuerpo a través de una ventana.   Dado que es posible observar su sistema vascular retiniano durante un examen ocular, se pueden detectar cambios en el tamaño y la forma de sus arterias retinianas. 

¿Quién tiene riesgo de sufrir hipertensión sistémica?

La hipertensión puede afectar tanto a niños como a adultos, aunque es más común entre personas de más de 35 años. Predomina especialmente entre los afroamericanos, las personas de mediana edad y edad avanzada, las personas obesas, los bebedores y las mujeres que toman pastillas anticonceptivas. Puede prevalecer en familias, aunque hay personas con antecedentes familiares significativos de hipertensión que nunca la han sufrido. Además, las personas con diabetes mellitus, gota o enfermedad renal son más propensas a tener hipertensión.

¿Qué causa la hipertensión ocular?

En aproximadamente un 10% de las personas, la hipertensión está causada por otra enfermedad (lo que se conoce como hipertensión secundaria). En estos casos, cuando se trata la causa principal, la presión arterial suele regresar a la normalidad. Estas causas de hipertensión secundaria incluyen las siguientes patologías:

  • Enfermedad renal crónica
  • Tumores u otras enfermedades de la glándula suprarrenal
  • Coartación de la aorta: Estrechamiento congénito de la aorta que puede causar hipertensión en los brazos
  • Embarazo
  • Uso de pastillas anticonceptivas
  • Alcoholismo
  • Disfunción de tiroides

En el otro 90% de los casos, la causa de la hipertensión se desconoce (lo que se conoce como hipertensión primaria). Aunque la causa específica sea desconocida, hay ciertos factores que se sabe que contribuyen a la hipertensión.

Factores que no se pueden modificar

  • Edad: A más edad, más probabilidades de desarrollar hipertensión, especialmente sistólica, ya que las arterias se vuelven rígidas. En gran parte eso se debe a la arteriosclerosis o "endurecimiento de las arterias".
  • Raza: Los afroamericanos tienen hipertensión más a menudo que los blancos. Desarrollan hipertensión a una edad más temprana y presentan antes complicaciones más graves.
  • Estado socioeconómico: La hipertensión también es más común entre los grupos con un nivel cultural y socioeconómico inferior. Los residentes en el sudeste de los Estados Unidos, tanto blancos como negros, tienen más probabilidades de desarrollar hipertensión que los norteamericanos de otras regiones.
  • Antecedentes familiares (factores hereditarios): La tendencia a desarrollar hipertensión parece tener factores hereditarios.
  • Sexo: Generalmente los hombres tienen más probabilidades de desarrollar hipertensión que las mujeres. Esta probabilidad varía según la edad y entre los diversos grupos étnicos.

Factores que pueden modificarse

  • Sobrepeso (obesidad): La obesidad se define como un índice de masa corporal (IMC) de más de 30 kg/m2. Está estrechamente relacionada con la hipertensión. Los profesionales de la salud recomiendan encarecidamente que las personas obesas con hipertensión pierdan peso hasta que estén dentro del 15% de su peso corporal saludable. Su médico puede ayudarle a calcular el IMC y el intervalo de peso corporal saludable para usted.
  • Sensibilidad al sodio (sal): Algunas personas tienen una elevada sensibilidad al sodio (sal), por lo que su presión arterial se dispara si consumen sal. Reducir la ingesta de sodio tiende a reducir su presión arterial. Los norteamericanos consumen entre 10 y 15 veces más sodio del que necesitan. La comida rápida y los alimentos precocinados contienen cantidades especialmente elevadas de sodio. Muchos medicamentos sin receta, como los analgésicos, también contienen grandes cantidades de sodio. Lea las etiquetas para saber cuánto sodio contienen los alimentos. Evite aquellos con niveles elevados de sodio.
  • Consumo de alcohol: Beber más de una o dos bebidas con alcohol al día tiende a aumentar la presión arterial en las personas sensibles al alcohol.
  • Pastillas anticonceptivas (uso de anticonceptivos orales): Algunas mujeres que toman pastillas anticonceptivas desarrollan hipertensión.
  • Falta de ejercicio (inactividad física): Un estilo de vida sedentario contribuye al desarrollo de obesidad e hipertensión.
  • Fármacos: Algunos fármacos, como las anfetaminas (estimulantes), las pastillas para dietas y algunas pastillas utilizadas para aliviar los síntomas del resfriado y la alergia tienden a subir la presión arterial.

El aumento del peso corporal hace subir la presión arterial.

  • Las personas obesas tienen de dos a seis veces más probabilidades de desarrollar hipertensión que las personas cuyo peso está dentro de un intervalo saludable.
  • No sólo es importante el grado de obesidad, sino también el modo en que el cuerpo acumula la grasa adicional. Algunas personas ganan peso alrededor del vientre (obesidad central o personas "con forma de manzana"), mientras que otras almacenan la grasa alrededor de las caderas y muslos (personas "con forma de pera"). Las personas "con forma de manzana" tienden a tener mayor riesgo que las personas "con forma de pera".

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión sistémica?

La hipertensión generalmente no causa síntomas.

  • Pero si los causa, suelen ser leves e inespecíficos (ambiguos, que pueden sugerir muy diversos trastornos).
  • Es por ello que la hipertensión a menudo recibe la denominación de "asesino silencioso".
  • Las personas con hipertensión normalmente no lo saben hasta que les toman la presión.

En ocasiones, las personas con hipertensión presentan los siguientes síntomas:

  • Dolor de cabeza
  • Mareo
  • Visión borrosa
  • Náuseas

Las personas a menudo no acuden al médico hasta que no presentan síntomas derivados del daño orgánico causado por la hipertensión crónica (progresiva y continuada). Con hipertensión crónica, generalmente suelen observarse los siguientes tipos de daños orgánicos:

  • Infarto
  • Insuficiencia cardiaca
  • Accidentes cerebrovasculares o mini accidentes cerebrovasculares (accidente isquémico transitorio, AIT)
  • Insuficiencia renal
  • Daño ocular con pérdida de la visión
  • Enfermedad arterial periférica
  • Ensanchamientos de la aorta, llamados aneurismas

Alrededor del 1% de las personas con hipertensión no acuden al médico hasta que la hipertensión es muy grave, una patología conocida como hipertensión maligna.

  • En la hipertensión maligna, la presión arterial diastólica (el número más bajo) a menudo supera los 140 mm Hg.
  • La hipertensión maligna puede estar relacionada con dolores de cabeza, mareos o náuseas.
  • Este grado de hipertensión requiere la hospitalización y la disminución urgente de la presión arterial para evitar hemorragias o infartos cerebrales.

Es de vital importancia ser consciente de que la hipertensión puede pasar desapercibida durante años, sin causar síntomas pero provocando un daño progresivo en el corazón, otros órganos y los vasos sanguíneos.  Someterse regularmente a exámenes oculares puede ayudar a detectar signos de hipertensión sistémica.

¿Cómo se trata la hipertensión ocular?

Usted y su médico tienen diversas opciones para tratar la hipertensión.

  • Muchas personas logran reducir significativamente la presión arterial con cambios en su estilo de vida, como la pérdida de peso y la práctica de ejercicio, aunque son muchas las que necesitan también medicación para mantener la presión arterial dentro de unos límites saludables.
  • Sea cual sea la terapia elegida, es importante controlarse regularmente la presión arterial para asegurarse de que el tratamiento funciona.
  • La hipertensión incontrolada es la principal causa de cardiopatía, infarto, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, problemas de visión y accidente cerebrovascular.